miércoles, 23 de abril de 2014

MIRA HACIA EL CIELO



Lo primero que supo mi ser, es que hay un Dios, sus manos me moldearon en el vientre de mi madre, y acompaño cada segundo  de luz, las alegrías y fracasos, las montañas y los valles, los ríos y sequías, marcaron el norte, giraron el timón, pero en medio de lo que sea siempre estuvo. Hinchadas las velas, me dirigí hacia lo desconocido estoicamente tuve que resistir, pero nunca falto la brisa fresca que acariciara mis cabellos cuando levantaba mi mirada al sol.


No hubo un segundo para sentirme solo, empezaron a hablar los colibríes, hablo el mar, hablo el cielo y hablo el viento, que por cierto es a veces infidente, entre sus ondas traían la voz del creador. No tuve tempestad sin esperanza, ni noche sin luna, no hubo madrugada que no amanezca.


Me molesta el mundo porque que la injusticia campea, cierro mis ojos, miro hacia arriba y veo la luz. Si te cansaste de mirar a los lados, mira hacia el cielo un momento y encontraras respuestas.

lunes, 21 de abril de 2014

EL AMOR PERFECTO


El amor es difícil de definir y comprender y quizás perdemos el tiempo, en lugar de entenderlo, hay que dedicarse a sentirlo, el amor tiene mucho que ver con dar y si doy de lo que me falta y de lo que más vale para mí, esto podría ser una definición de amor.

No hay libro que me enseñe a amar, cada uno ama como cree, para ejercitar el amor hay que deprenderse del ego, quitarle importancia a mis necesidades y ver las de los demás.

Erase una vez un rey muy poderoso y rico, no había nadie como él en la tierra, cualquier ejercito del mundo caería debajo de su poder, y no se movía una piedra de un río sin que él se enterara.

Este rey poderoso, no necesitaba de nada, ni nadie, él concentraba todo el poder, pero había aprendido a amar, en su corazón había un sentimiento muy intenso de preocupación por el sufrimiento de su pueblo.

Desobedeciendo a su equipo de seguridad, un día el rey, decidió abandonar su trono y abandonar el palacio, vestirse de mendigo y salir a la calle a constatar en carne propia el sufrimiento de su pueblo.

Salió furtivamente por la puerta del castillo y se enfrentó a la realidad; hambre, dolor, madres pidiendo por la salud de sus hijos, violencia, barbarie.

A pesar del impacto  de lo que vio, no se fué en retirada y continuó. Empezó a hablarle a su pueblo tratando de aminorar y curar el dolor, a cada paso que daba resolvía problemas,  ayudaba de todas las maneras y paleaba el sufrimiento de la gente.

Después de pasar varios años, ayudando, alegrando, aconsejando y mejorando la vida de su pueblo, su labor molestó a algunos que deseaban que el pueblo continuara sufriendo y complotaron contra él.

Se unieron para tenderle un trampa, para acusarlo y encarcelarlo. Alguna vez después de hablar frente a una multitud recibió un presente, canastas de comida. El inmediatamente las repartió a las personas que lo escuchaban, no tomó nada para sí, y su pueblo quedó satisfecho.

Pero había sido una celada, eran cestas de comida robadas, entonces fué acusado y condenado casi instantáneamente fué encarcelado, pero su deseo de ayudar a su pueblo no amainó, él quería seguir dando amor a su pueblo y disminuyendo su dolor.

Dijo a las autoridades: "yo soy el rey de este reino, ustedes cometen un error, no he robado a nadie", pero nadie le creyó. Por decir que él era el rey  se burlaron de él y le advirtieron que sostener eso era traición contra el verdadero rey y que la pena era la horca.  

Sin embargo, el siguió sosteniendo la verdad, "yo soy el rey y he amado tanto a mi pueblo que solo quiero que me dejen continuar ayudándoles".

El poder se aterroriza frente al amor, porque precisamente el amor es dar si esperar nada a cambio, mientras el poder desea como retribución, mayor poder. Al ser tan peligroso, lo mataron en la horca, pero antes fue torturado por varios días.



El rey había muerto y parecía que todo seguía igual, pero el amor que el rey había dado durante su recorrido había sido como una semilla que quería dar fruto, sus palabras habían transformado los corazones de la gente y su mensaje se trasmitió a lo largo de miles de años, dando alivio y confortamiento en el dolor.

Lo mataron, pero no a su palabra, Dios lo levantó, para estar junto a él, porque había descubierto el significado del amor y ahora sigue dando amor a su pueblo, a sus nietos.

Un rey que deja su poder y su reinado para servir a su pueblo, un rey que deja todo por darle un abrazo al que solloza, un rey que lo matan por dar todo de sí por su pueblo, eso es un amor perfecto.

No les recuerda a alguien esta historia?, una vez Dios envió a su propio hijo a la tierra, para aliviar tu dolor, y aunque tu no habías nacido, Dios sabia que un día como hoy, lo ibas a necesitar.

El vino a la tierra nos habló, nos amó, nos curó y como retribución, fué golpeado, fué torturado y fué crucificado,  hoy recordamos que al tercer día resucitó y desde allí está sentado a la derecha del Padre y su ayuda hoy es mayor que la de ayer.



El nos amó primero y nos ama demasiado, quizás convenga que hoy lo recordemos y le agradezcamos todo su amor y bondad. 

Que te parece si hoy le hablas a Jesús y le dices que necesitas su ayuda?.